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oct 13

Debate sobre el “cumplimiento integro del estatuto de autonomía de la CAV”

En el turno de portavoces, por el Grupo Mixto tiene la palabra el senador Unamunzaga.

El señor UNAMUNZAGA OSORO: Muchas gracias, presidenta.

Por fin algo de claridad en materia de desarrollo de autogobierno: No va a haber. Esta moción es el exponente más claro de lo que algunos entienden por cumplir los compromisos y los acuerdos firmados, lo acabamos de oír. Esta moción supone el fiel reflejo de lo que podemos esperar si continuamos dentro del Estado español, que no es nuestro, ni nos representa, ni respeta al pueblo vasco. Es una moción por la que se presenta la realidad de lo que ha ocurrido en estos casi cuarenta años transcurridos tras la mal llamada Transición, y queda reflejado en un texto que pone de manifiesto que para muchos de ustedes las leyes y lo firmado no es más que papel mojado.

Lo que se está pidiendo por medio de este texto es que se vote a favor del cumplimiento de una ley orgánica, ratificada en referéndum por la ciudadanía, por cierto, cuando han pasado casi cuarenta años desde su aprobación. Han tenido tiempo de sobra, un tiempo en el que los Gobiernos de diferente signo, tanto del PSOE como del PP, se han negado a cumplir con un pacto. Esta es la realidad, por mucho que intenten ocultarlo. Se han negado a completar el Estatuto de Autonomía, se han negado, se niegan y se negarán en un futuro. Se niegan y se negarán porque esta realidad nos pone, una vez más, delante de un hecho, que no es otro que la existencia de un nacionalismo español radical, casposo, trasnochado, que niega todo aquello que no es él mismo, niega todo aquello que no hace uno, con su concepción de la nación española del siglo XIX. Frente a la diversidad y la existencia de diferentes realidades, ustedes prefieren la imposición, la negación y el intento de uniformización.

Por ello, hoy les agradezco que, por una vez, sean claros en lo que dicen, que sean claros en la fijación del sentido de su voto y se dejen de proclamas huecas y de afirmaciones que luego no van a cumplir. Ustedes han sido claros: van a votar que no. Han sido claros porque es evidente que las palabras, hasta ahora, no se correspondían con sus acciones.

Además, tratamos esta moción en un momento concreto, en un contexto claro, en el que diversas voces del Estado no es que pidan ya que no se cumpla el estatuto, que lo hacen, no solo piden que se recorten y se laminen las competencias todavía más de lo que están, que también lo hacen, sino que proponen ahora que se suprima el concierto económico. Tachan los derechos históricos vascos como privilegios, impiden que las haciendas forales tengamos presencia en el Ecofin y un largo etcétera de agravios y falsedades. Afirmo que son falsedades, porque toda su argumentación se contrapone con un hecho: los derechos históricos del pueblo vasco no son, en modo alguno, privilegios, son una muestra de la soberanía originaria. A ver si se enteran de una vez.

Lo que está ocurriendo en estos momentos es una suma de elementos a añadir a los que ya han ocurrido y entre los cuales quiero destacar los siguientes: el incumplimiento reiterado de la transferencia de las competencias pendientes, incumpliendo con ello una ley orgánica; la aprobación en su momento de la Ley Orgánica de armonización del proceso autonómico, la LOAPA, para anular los deseos de autogobierno, las aspiraciones de autogobierno de las naciones históricas de Cataluña, Euskal Herria y Galicia por medio del café para todos; el tratamiento dado a la propuesta de reforma estatutaria y actualización de la voluntad política aprobada por el Parlamento vasco, tramitada en el Congreso de los Diputados en el año 2005 y que fue rechazada sin tan siquiera haber sido admitida a trámite para su discusión, y la laminación y el recorte sistemático de las competencias transferidas, tanto a la Comunidad Autónoma vasca como a Nafarroa, por medio de la aprobación de legislación que, a pesar de denominarse básica, regula hasta los más nimios detalles. Laminación y recorte que se complementa con el recurso sistemático ante el Tribunal Constitucional cuando se aplican leyes que no son de su agrado. Es decir, frente a la reiterada voluntad del pueblo vasco de avanzar y profundizar en la democracia, lo que nos hemos encontrado por parte de diferentes gobiernos ha sido negación y respuestas restrictivas, pero esto no les importa. Se les llena la boca diciendo que son unos defensores convencidos del Estatuto de Autonomía vasco y del régimen foral navarro, pero siguen sin completarlo en su totalidad, y lo que es aún más clarificador, no tienen la más mínima intención de hacerlo. Ante esta situación, nosotros consideramos que la sociedad vasca tiene claro que el camino es otro, y también tenemos claro que las Cortes del Reino de España no son el ámbito donde debe darse ese debate, ese gran acuerdo dentro de la sociedad vasca sobre el modelo de país que queremos, porque no estamos ni en nuestras instituciones ni en nuestro país. Nosotros estamos, tanto en el Congreso como en el Senado, estamos de paso, y ese gran acuerdo lo tenemos que alcanzar entre los vascos y vascas en los siete territorios que componen Euskal Herria. Y es que hacemos nuestro el mandato reiteradamente expresado por el Parlamento vasco de Vitoria, la última vez, el pasado jueves, que por amplia mayoría reiteró una vez más lo que no es más que una obviedad para la gente en mi país: el pueblo vasco constituye un sujeto político con derecho y capacidad para decidir sobre su futuro, con derecho a ser consultado y a que su voluntad democráticamente expresada sea respetada. Y este, y no otro, es el mandato por el que nos regimos, un mandato que pone sobre la mesa un hecho: los derechos que nos corresponden al pueblo vasco son anteriores a la Constitución, y quiero recordarles que no hay nada por encima de la voluntad democráticamente expresada en nuestro pueblo, el pueblo vasco, voluntad sobre la que pivota nuestra soberanía nacional.

Este es el camino, señorías, nosotros no vamos a pedir a esta Cámara que se nos reconozca un derecho de algo que ya tenemos: el derecho a decidir como sociedad, como nación y como pueblo. La vía del pueblo vasco no pasa por pedir el cumplimiento de algo que está más que agotado, como es el estatuto, la vía pasa por la aplicación y el ejercicio del derecho a decidir, la vía pasa por un acuerdo entre vascos y vascas, por un nuevo proceso constituyente en el seno de la sociedad vasca. Porque han pasado demasiados años, señores y señoras del Grupo Popular y Socialista, y la sociedad está harta, la sociedad no les cree ni les espera, la sociedad vasca tiene claro que la soberanía nacional recae sobre el pueblo vasco, que nuestro futuro no pasa ni por Madrid ni por París, la vía no pasa por la aprobación de esta moción con los votos favorables de aquellos que ni estaban, ni están, ni estarán dispuestos a cumplir con lo firmado, y es que resulta curioso que ustedes, que ahora de boquilla están a favor del Estatuto, eran los que en su momento estaban en contra; la vía no pasa por un marco constitucional que no fue respaldado ni votado en mi país y tampoco por un pacto estatutario que ha devenido en un fraude.

La señora VICEPRESIDENTA (Vicente González): Señoría, vaya terminado.

El señor UNAMUNZAGA OSORO: Termino, señora presidenta.

Y tengan clara una última reflexión: las consecuencias del incumplimiento del estatuto han afectado y afectan negativamente en términos sociales y económicos a toda la ciudadanía vasca, y siempre nos tendrán en frente de estas afecciones, porque estamos convencidos de que más soberanía equivale a más bienestar para nuestro pueblo.

Mila esker. Muchas gracias.

La señora VICEPRESIDENTA (Vicente González): Gracias, señoría.

 

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