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Jun 10

El Senado aprueba la renovación del Convenio Económico de Nafarroa con las abstenciones de Amaiur y PNV

Tiene la palabra el senador Unamunzaga.

​El señor UNAMUNZAGA OSORO: Muchas gracias, señor presidente.
​Lo que debatimos hoy es la continuidad de una realidad que ya hemos repetido en reiteradas ocasiones desde esta Tribuna y que no es otra que la relativa a los derechos históricos, a la capacidad de decisión y a la soberanía de Nafarroa. Es una historia, la renegociación de este convenio, que reúne elementos de thriller, de chantajes, de escenificaciones, de agravios, con un desenlace anunciado. Y todo ello realizado, eso sí, en torno a una supuesta normalidad que es la que caracteriza la apariencia de todas las decisiones que adopta su Gobierno en boca de cualquiera de sus representantes a lo largo de toda esta legislatura.
​Les voy a volver a exponer lo que para su Gobierno parece ser que es normal y que constituye uno de los elementos centrales de esta trama: la no retirada por parte del Estado del recurso interpuesto ante el Tribunal Supremo en relación con el IVA de Volkswagen. Un recurso no retirado, sino, por el contrario, dejado en suspenso a la espera de que se llegase a un acuerdo. Y este recurso es el elemento que ha sobrevolado y condicionado toda la trama hasta su desenlace definitivo. Efectivamente, ustedes no retiraron el recurso, sino que lo han mantenido activo en un segundo plano para ponerlo en marcha si no consiguiesen un acuerdo que fuese a favor de sus intereses, es decir, de los intereses del Estado español. Es por ello por lo que podemos afirmar que la que estamos debatiendo aquí tiene, en nuestra opinión, un poquito de maquiavelismo. Vamos a recapitular los hechos. Resulta que un día, así como por casualidad y gracias a la diligencia del ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, se descubrió que en Navarra se debían 1500 millones como consecuencia del no pago del IVA correspondiente a la empresa Volkswagen. Les añado que la cantidad no era menor, ya que se acercaba a la mitad de lo que son los presupuestos públicos de Navarra para 2015. Además, al mismo tiempo de producirse este descubrimiento, sobre la mesa se encontraba otra serie de problemas importantes. Por un lado, dos sentencias recientes del Tribunal Constitucional que en gran medida ponían en solfa completamente las competencias históricas de Navarra en materia tributaria. Y, por el otro, había que tener en cuenta que el momento político era bastante delicado. Se acercaban las elecciones y era más que evidente que el cambio político y social, como después se ha visto, venía.
​El Gobierno de UPN, como no podía ser menos, afirmó que había que defender, por encima de todos los intereses de Navarra, que las cuentas son las cuentas, y así empezó la renegociación de la renovación del convenio que hoy estamos discutiendo.
​Durante las negociaciones, como es lógico y previsible, la reclamación de los 1500 millones de euros funcionó: o se acepta lo que yo digo o aquí está mi reclamación de los 1500 millones. Es decir, a la vista de lo ocurrido, podemos afirmar que el Gobierno del Estado ha llevado una postura negociadora que solo se puede definir de una manera: un chantaje puro y duro. Y ante esta obviedad, este hecho objetivo, ustedes no hacían, y no hacen, otra cosa que continuar afirmando que todo lo que era y es normal no pasaba ni pasa nada. El propio ministro Montoro contestó esto mismo en esta Cámara a este mismo portavoz que les habla, en relación con una pregunta referido a este tema.
​Efectivamente, todo lo ocurrido estos años en relación con Nafarroa era normal, sí, pero normal para sus intereses. A lo largo de esta legislatura, para su Gobierno, han sido normales los constantes recursos del Estado ante las leyes adoptadas por el legítimo Parlamento navarro. Para su Gobierno, ha sido normal que a estos recursos se les sumase la amenaza de denuncia en el Tribunal Supremo de 1513 millones de euros por el denominado pleito a la Volkswagen. Y al final de esta historia, y después de unas cuantas posturitas y unas cuantas grandilocuencias verbales, se llegó a un acuerdo. Por un lado, se retira la reclamación de los 1500 millones de euros por parte del Estado y, por otro, se acepta que la potestad tributaria en Navarra para aprobar impuestos diferentes a los regulados en el convenio −y leo textualmente− se ejercerá sin perjuicio en lo dispuesto en la legislación del Régimen General del Estado, y esto que les acabo de leer es algo que antes no existía en el convenio. Y en el caso de los dos controvertidos impuestos sobre producción de energía eléctrica y depósitos de entidades de crédito –y leo también textualmente− la Comunidad Foral de Navarra aplicará las mismas normas sustantivas y formales establecidas por el Estado en cada momento. ¿Qué quieren que les diga? Que colorín, colorado, este cuento se ha acabado. Que, tal como les dije en esta misma Cámara, agresión tras agresión a lo largo de todo este proceso hasta la puñalada final. Fotos y sonrisas preelectorales. España va bien; y Navarra, ni te cuento. Esta es la película, pero la realidad, desde nuestro punto de vista, ha sido bastante diferente.
​Y llegados a este punto, a la narración de los hechos, les hago una pregunta, que espero que me contesten con honestidad: Si realmente estaban ustedes por una solución justa, como repetían una y otra vez, ¿por qué no retiraron el recurso? ¿Por qué no hicieron una negociación en igualdad de condiciones? Palabras como respeto a Navarra, bilateralidad, lealtad, ¿dónde quedaron, señoras y señores del Partido Popular? Les respondo yo: quedaron en nada; y quedaron en nada porque, repito, lo ocurrido no ha sido respeto, ha sido un chantaje, ha sido un proceso de negociación ventajista que ha contado con la patente incapacidad de un Gobierno de Navarra, el Gobierno saliente, Unión del Pueblo Navarro, que ha permitido, reunión tras reunión, todas sus agresiones, amenazas y desprecios, y una presidenta, Yolanda Barcina, a la que ustedes han apoyado en su fracaso, a sabiendas de que este elemento les iba a facilitar sobremanera su ofensiva recentralizadora en Nafarroa. El chantaje de los 1500 millones ha funcionado y ha sido contundente y, como ha ocurrido en otros momentos de la historia en los que se han generado conflictos entre las competencias navarras y las del Estado, una vez más, esto ha sido a costa de socavar las propias competencias que ya se tenían, de acentuar el sometimiento de las competencias navarras a las normas estatales y convertir el Boletín Oficial de Navarra en un corta y pega del Boletín Oficial del Estado.
​Por eso, Amaiur, como ya hizo en el Parlamento foral y en el Congreso, no va a votar a favor de esta modificación del convenio porque, en buena medida, nos parece una negociación paripé sometida a un chantaje que no aceptamos. Y frente a esta situación, quiero que les quede claro, y vuelvo a repetir una vez más, que ante estos problemas, Navarra, sus derechos históricos y su capacidad de decisión, ni puede ni va a depender de la voluntad que ustedes, el Gobierno español, tengan, según el momento, castigar o dar la paga al territorio de Navarra.

​El señor PRESIDENTE: Vaya terminado, señoría.

​El señor UNAMUNZAGA OSORO: Termino enseguida, señor presidente. Gracias.
​Este paripé de negociación, en cualquier caso, no les ha funcionado precisamente bien. El fin de la historia es de sobra conocido por todos, y ya se lo dijimos, pero se está confirmando. El Partido Popular va camino de convertirse en una fuerza política residual en mi país, como se ha visto en los resultados de las elecciones municipales, o con la bajada de un 50% a la ya reducida representación del Partido Popular en el Parlamento de Navarra. Y esto lo que evidencia es que lo que ha existido detrás de este convenio y detrás de muchas más cosas, que ha sido una constante agresión del Gobierno de Madrid, del Gobierno del Partido Popular, a los intereses, a las competencias y a la soberanía de nuestro pueblo. Una nueva historia está a punto de comenzar en estos momentos.

​El señor PRESIDENTE: Termine, señoría.

​El señor UNAMUNZAGA OSORO: El cambio político y social ha llegado a Nafarroa, es imparable y ha venido para quedarse. Y ante ello, y tal como les dijo mi compañero Sabino Cuadra, en el Congreso, tomen ustedes una tila o más de una si les hace falta y no se pongan nerviosos.
​Termino con una cita, señor presidente. Quiero terminar esta intervención recordando el tema de las juntas de infanzones de Obanos en el Reino de Navarra, allá por el siglo XIII: pro libertate patria, gens libera State. Hombres libres, poneos en pie por la defensa de las libertades de la patria.
​Muchas gracias.

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