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mar 28

Moción en el senado sobre los robos de bebes

Esta ha sido mi intervención en el pleno de hoy a la mañana.

 

Gracias señor presidente

En primer lugar quiero manifestar nuestro voto favorable a esta moción, que aunque queda corta, supone un paso adelante en el apoyo a estas víctimas y va a suponer un paso adelante para proceder al esclarecimiento de estos sucesos que han ocurrido en el estado desde la guerra civil y hasta finales del siglo XX.

Es por ello que desde Amaiur, queremos expresar nuestra solidaridad y todo nuestro apoyo a todas y cada una de las personas damnificadas por casos de bebes robados y adopciones irregulares, así como a sus familiares.

Estas personas han sufrido o bien el robo de sus hijos o hijas, o el robo de su propia identidad, de su propia vida. Son en ambos casos situaciones del todo inasumibles, y debe ser una prioridad el esclarecer lo sucedido, el que la verdad salga a la luz en todos y cada uno de los casos. No puede ser que no se dediquen todos los esfuerzos posibles a que toda la verdad de todas y cada una de las víctimas salga a la luz.

Pero del mismo modo hemos de exigir a la justicia a que se aplique con todo su peso, que haga todo lo que esté en su mano para lograr el esclarecimiento de los hechos.

Y tenemos varios capítulos en este relato:

En la década de los 40 y 50 los bebes son robados como una herramienta de la represión política del franquismo.

Por un lado nos encontramos con la represión añadida que tuvieron que padecer miles y miles de mujeres que fueron encarceladas en todo el estado en condiciones inhumanas. Como un ejemplo de los mismos nos encontramos con los casos de la cárcel de mujeres de Málaga o la Cárcel de Saturraran en Mutriku (Gipuzkoa).

Los hijos e hijas de estas madres encarceladas solo podían permanecer con ellas hasta los tres años. Al cumplir esa edad se propició en estos centros de reuclusión la separación de los hijos e hijas de sus padres y madres, se propició que fueran educados bajo la doctrina del régimen, fuesen reeducados. Y muchos de ellos fueron entregados a familias afines al régimen franquista. Fueron los conocidos como “la generación robada” . Generación a la que no le fue permitido en muchos casos conocer a sus padres y madres biológicos o recuperar su identidad.

En las décadas del 60 y 70 se produce una estrategia de represión moral. La moral única imperante imponía que:

una mujer soltera no podía tener hijos

una mujer no era madura hasta casarse o hasta los 26 años.

Esta presión e imposición de la moralidad trajo consigo que los hechos que estamos denunciando se continuasen produciendo al cobijo de este paraguas de legitimidad moral por parte del régimen. Ocurriendo que, a madres que estaban en alguna de estas situaciones, y que optaron por tener a sus hijos e hijas, estos les fueran robados.

Y aunque estas dos realidades ya han afortunadamente terminado, los hechos han continuado, y hoy día nos encontramos con miles de denuncias por adopciones irregulares y bebes robados . Denuncias de casos que han continuado de manera constante en el tiempo, y que se han producido hasta fechas muy recientes. Hasta finales de los 90.

Y, a pesar de las dificultades con las que nos encontramos para esclarecer estos hechos, hemos de agradecer como sociedad el tesón, el trabajo y la determinación que han mostrado las víctimas, las asociaciones, la sociedad civil para poner encima de la mesa esta realidad y no dejar cerrar en falso un episodio que es memoria histórica reciente del conjunto de la sociedad.

Ante ello las instituciones hemos de poner todo el empeño en esclarecer la verdad, porque las víctimas tienen derecho a conocer la verdad y la sociedad necesita esclarecer la verdad y el alcance real de lo ocurrido.

Es por ello que desde Amaiur consideramos prioritario:

1.- Facilitar y apoyar en el proceso de obtención de documentación.

2.- Asesorar y dar atención jurídico-administrativa y psicológica a las víctimas.

3.- Crear cuantas estructuras se consideren necesarias para la consecución de los objetivos expuestos, incluyendo en ellas la participación de los órganos más cercanos a la ciudadanía, entes locales, diputaciones, parlamentos etc. Del mismo modo es preciso la conformación de una Comisión de Investigación que investigue los hechos producidos desde el inicio del franquismo.

4.- Garantizar la participación activa y en primera persona de una representación de los damnificados en cada una de las estructuras creadas.

5.- Con el objetivo del esclarecimiento las instancias pertinentes no deben realizar una interpretación restrictiva de la Ley de protección de datos

6.- Mantener y adecuar el Protocolo de atención a las personas afectadas por los casos de las adopciones irregulares y sustracciones de recién nacidos.

7.- Instar a la Iglesia Católica a colaborar con la Fiscalía, con las personas afectadas y las asociaciones que las representan, a establecer protocolos de actuación que garanticen su acceso y disposición de los registros censales.

8.- Elaborar una gran base de datos con pruebas de ADN para favorecer las identificaciones en los casos investigados.

 

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