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oct 09

Réplica a Montoro en la interpelación sobre la política general del Gobierno en relación con los recursos de inconstitucionalidad y, más concretamente, sobre los relativos a diversos acuerdos adoptados en el Parlamento de Navarra.

El señor UNAMUNZAGA OSORO: Señor ministro, Roma locuta causa finita est. Cuando Roma ha hablado la causa está terminada.

Pues bien, ha dicho usted tantas cosas. Pero, efectivamente, vamos a desmontar mitos. Euskalerria no existe. Léase por favor el artículo 1 del Estatuto de Autonomía vasco —le traeré una copia si usted quiere—, para que vea que, efectivamente, Euskadi, Euskalerría, tal y como aparece enunciado, y también vea los incumplimientos unilaterales de un pacto bilateral que hubo en su momento, lo aprobado, lo laminado y lo cepillado y lo que tenemos hoy en día. Porque le tengo que reconocer algo. Usted ha hablado aquí un montón de tiempo y, efectivamente, no ha dicho gran cosa, entre todas las cosas que ha dicho.

¿Pero por qué está justificada esta interpelación? Le he dicho: utilización política de los recursos judiciales. Eso es de lo que estamos hablando y lo que he dicho. Y usted me ha contestado que siempre que pasa igual pasa lo mismo y que aquí no pasa nada, que es un tema completamente normal y nada. Usted ha dicho que, efectivamente, estamos en España. Y yo añado: de momento, por supuesto, porque en democracia cabe todo y precisamente las leyes son para mutar. Y yo interpreto otra cosa. Usted ha dicho: esa Navarra leal. Pues nos tomamos por desleales en ese aspecto, porque veo que usted no nos incluye. Por cierto, la foralidad es anterior a la propia existencia de España; lo digo también como otro mito que tenemos que ir quitando y desgajando. Y a lo que usted le llama clarificar competencias yo simplemente le llamo recortar y laminar. Y usted también ha dicho que nos apoya a todos y no nos ha mencionado a los vascos, pero mire, esté tranquilo que nos valemos por nosotros mismos.

Todo esto que usted ha dicho, evidentemente, es el talante en la actuación que está demostrando de una manera sistemática el Gobierno que usted representa. Y esta actitud y este talente, así como la no respuesta que me ha dado reafirman diversas verdades que explican lo que está ocurriendo en estos momentos -permítame que vuelva a Nafarroa- y ante lo que usted todavía no ha confrontado ningún argumento válido.

En primer lugar, el Gobierno del Partido Popular impone con la mayoría con que cuenta en las instituciones del Estado sus decisiones a Navarra, cuando de Navarra son 4 de 50 parlamentarios –y lo repito si hace falta: 4 de 50 parlamentarios-. La actitud del Estado y del Partido Popular de sostener a Barcina supone una afrenta a la labor del Parlamento de Navarra, a sus derechos históricos, a la voluntad de la ciudadanía navarra y una lesión histórica de las competencias producidas en Navarra, lo quiera ver usted o no lo quiera ver, ya que seguimos en el ámbito de la normalidad.

Deben darse cuenta, frente a esto, de que esta situación de privilegio con la que actúa el Estado y la derecha minoritaria en Navarra imponiendo sus decisiones frente a las de la mayoría de la ciudadanía no va a ser aceptada ni acatada por la sociedad navarra. Su actitud de ordeno y mando, con la complicidad sumisa de una Unión del Pueblo Navarro, que sin el protectorado del Estado no podría seguir deteriorando la situación económica y social de Navarra, tiene sus días contados. Téngalo claro, la ciudadanía no lo va a permitir. Se está produciendo un cambio.

Y fueron las instancias jurídicas del Estado en esta situación las que dieron oxígeno al hedor de corrupción, extirpando de Navarra la investigación sobre los abusos, irregularidades y corruptelas que llevaron a Caja Navarra, que es un instrumento –usted ha hablado de economía- absolutamente necesario para la economía navarra, a su desaparición. Fue el ministerio español el que recurrió a Unión del Pueblo Navarro para criminalizar iniciativas encaminadas a permitir la captación de ETB, que es una herramienta que tenemos para la normalización de la lengua, un gran reto en Nafarroa, y, tal y como indica el nuevo informe de seguimiento de los compromisos dimanados de la firma de la Carta Europea de las Lenguas, para preservar el derecho de los navarros y navarras a poder sintonizar canales de televisión en la lingua navarrorum, que es el euskera. Y ante el clamor social por poner fin al Gobierno roto, incapaz de Unión del Pueblo Navarro y la señora Barcina, es el Estado quien le sostiene, porque saben que Barcina y Unión del Pueblo Navarro son sus mayores aliados para la desforalización de Navarra; desforalización –vuelvo a repetir el concepto-, un ejercicio de subversión de derechos históricos, que es una de las piedras angulares que está demostrando con la política de su Gobierno.

Sí quiero terminar con otro fondo de la cuestión que usted ha tratado, precisamente cuando nos ha pedido respeto a las decisiones del Tribunal Constitucional. Se lo voy a decir de una manera muy gráfica, y voy a utilizar dos símiles al hilo de la afirmación que ha realizado acerca de que los ciudadanos de Euskalerria nos encontramos en sus tribunales y, concretamente, en el Tribunal Constitucional en campo de juego ajeno, con reglas ajenas y un árbitro casero. Mire, el día en que el Estado español acepte los tribunales británicos para dilucidar el tema de Gibraltar o los tribunales marroquís para dilucidar el tema de Ceuta y Melilla, entonces y solo entonces y tal vez valoraremos en serio la posibilidad de aceptar la intervención del Tribunal Constitucional  en temas relacionados con Euskalerria, no mítica, que existe y está en el ordenamiento vigente.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Unamunzaga.

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